sábado, julio 12, 2008

El primer cigarro del día

En la literatura en torno a las substancias psicoactivas frecuentemente se encuentran reportes de usuarios que citan como motivación para el consumo prolongado de cierta substancia el deseo (nunca cumplido) de revivir la primera experiencia con ésta. Aunque el argumento me parece poco sólido farmacológicamente, debo confesar que experimento esa necesidad con la nicotina a diario. El primer cigarro del día produce una sensación tan placentera que sigo fumando a lo largo del día en espera de revivir la experiencia inicial, desde luego sin jamás conseguirlo.

En este momento, por ejemplo, estoy flotando aún en el high nicotínico producido por el cigarro que encendí justo al comenzar este post.