martes, marzo 15, 2005

La montaña rusa emocional

Después de todo este pretender que no pasa nada, basta un mail para disolverme de nuevo en lágrimas. Verónica fue a Caracas y se cortó el pelo. Mientras recorro sus aventuras de las manos de sus palabras en el correo más largo que probablemente haya escrito nunca, voy deshilchándome hasta que de mí no queda sino una madeja emocional sin mucho sentido.

Llamarla no hace sino detonar la supernova emocional.

Y allá vamos de nuevo.

(Aunque a decir verdad, la montaña rusa esta vez comienza a parecer una espiral ascendente.)

domingo, marzo 13, 2005

Disculpa

Lo siento nena, no sabes cuanto.

He llegado a la conclusión que te conocí en la vida equivocada.

(Aunque nunca creí que eso fuera posible.)

sábado, marzo 12, 2005

L'ultima di Flavia

Ahora Flavia ya no me habla.

(That is, until further notice)

La pregunta, desde luego, es si debería yo agradecerle por ahorrarme problemas.

(Por más que desearía yo que más bien me los diera)

lunes, marzo 07, 2005

Congresso a Venezia

Spiagge nevicate ed un congresso così pazzesco da farle sembrare sottosurrealiste. Il film più artificialmente falso mai mostrato al palazzo del cinema, con sceneggiature da fare Bollywood arrossire e fotografia in technicolor. E poi, temperature sottozero fra cinici e nostalgici di tutte le cose sbagliate.

(Eppure, Venezia, in un certo senso, e stata più bella questa volta).

Laura's blog and the industrial relationship complex

Today I read Laura's blog.

And I cried.

Not only because it's damned well written

(as always)

but because, in some way, I've been and I am where she is.

(The industrial relationship complex)

Oh, did I forget to mention it? Veronica's over. Waiting, a million miles away for a goodbye too painful to get myself to writing it.

And, meanwhile, I can just pretend to avoid her and convince myself that this is the best option of a future.

(What a wimpy afterlife)