Foto del futuro
(dirigida a mi mismo, en este mismo lounge de aeropuerto, hace 18 días ó "mi vida después de veronica")
Seoul/Incheon, 7/1 (2004)
Te propusiste ir llenando el blog desde donde se pudiera, en parte para recordar mejor tus vacaciones de lo que acostumbras, en parte para mantener actualizado de lo que te pasara a quien se dignara leerlo, en parte para escribir al menos un poco.
Pero no te preocupes. Te será imposible entre la falta de conexiones y la falta de inspiración y el hecho de que, por primera vez en tu vida, vas a entregarte generoso a una experiencia insólita en vez de soñar con ella.
La conocerás la noche del 24 de diciembre y para el 31 estarás enredado entre sus cabellos, soñando con la playa a la que ella quería que fueras.
Y luego sucederá todo. Vendrán las cartas cruzadas, y las canciones compartidas y la foto perfecta y las noches interminables y la banquita del centro comercial de Singapur y, finalmente, la despedida.
Te quiero. Yo también (porque, por más que lo intentes, no vas a poder poner en palabras lo que estás sintiendo en ese momento).
Y, mientras amanece en Seúl, tres días después, todo será extrañarla y pensar como diablos vas a hacer para regresar a tu vida como siempre, esa vida llena de depresiones y obstinación en la que no habían noches de año nuevo llenas de estrellas y champaña, en la que tu disco duro y tu mente no estaban llenos de fotos, en la que no te sentías así de vivo (aunque su ausencia te produzca una sensación inmensa de vacío).
Dreams can come true.
Nunca pares de vivir.