Llamada nocturna
Hoy, llamé (en italiano) a un montón de hostels (a las 11 de la noche) en Napoli (con el acento diferente) para reservarle un sitio a Verónica (que más bien quisiera que se viniera a vivir permanentemente conmigo).
Insisto. Tiene el poder mágico de hacer que las cosas sucedan.
