En una conferencia sobre la URSS
-- Pero... los símbolos del imperialismo!!
-- Si bueno, pero... ¿ya probaste la de vainilla?
(El público ríe de buena gana)
>> if I didn't like girls, I'd probably be gay
-- Pero... los símbolos del imperialismo!!
Hoy decidí que al menos teno derecho a soñar con ella. (Y como está en medio de alguna parte de quién sabe donde, realmente no puede hacer nada para impedirlo).
Hoy, por fin, me puse a arreglar todos mis libros, arriesgándome a las memorias y la soledad. Hubo bastante de ambas, pero también hubo un gusano (seguramente regio), las portadas de las películas porno falsas que hice para comunicación oral (!!), el cuaderno donde Mar me escribía el día de los novios, un montón de cables para quién sabe qué y una nota de ella para mi cumpleaños de hace tres años.
Ayer, el presidente de Costa Rica apareció en Big Brother VIP para apoyar a Vica Andrade (whoever that is). Los términos "bonapartismo", "semicolonia" y "débil y mezquina" adquirieron de pronto nuevas dimensiones.
El viernes vi "La Tregua".
Yo ya tuve mis quince minutos de fama. Cuando tenía siete años y en un programa llamado Desafío. A cambio, obtuve un walkman negro y una generosa dotación de chicles.
Será que todo mundo en la vida está destinado a sufrir al menos una pérdida gigantezca? Tendremos la obligación de sufrir nuestras 15 semanas de depresión profunda a cambio del derecho a gozar de nuestros quince minutos de fama? Estaremos tan brutalmente ciegos ante los demás, tan hundidos en nuestra propia existencia, que seremos incapaces de darnos cuenta? O simplemente, habremos aceptado eso como algo más de todo lo que está mal con el mundo?
Sigue siendo octubre y sigue siendo el D.F. y yo sigo estando sólo.
A Dora y a mí nos parecen sexys las palabras largas.
Ahora Rocío también va a casarse. Ni que hacer, vaya.
Existo en trece países, pero no en ese que, precisamente ahora, arde como el infierno (donde los condenados de siempre escogen ya no ser gobernados como solían y los santos angelitos, blancos y rollizos, ya no pueden gobernar como lo hacían).
Para ellos iba a ser el fin del mundo.
Ya sé. Mi vida es una película y me equivoqué de sala.
Hoy me enteré que se va a casar en marzo.
Todo mundo necesita un amor platónico.
Ayer leí un mail que una persona se mando a sí misma para que le llegue el 31 de diciembre de 2003. Decía:
Douglas Coupland inventó los blogs. Un día escribió uno fingiendo ser otra persona y le puso Generation X. Y después pasó todo.
Es octubre y es 2003. El mundo ya no huele a futuro. Los ochentas regresan y de vez en cuando uno puede capturar a Dancing Queen en alguna parte del cuadrante. Las playeras de Atari son codiciadas, pero ya todo mundo juega playstation 2. La gente se casa más grande aunque, paradójicamente, se embaraza más joven (y ese es el problema cuando uno habla de la "gente", que las paradojas son inevitables). Schwarzenneger ganó ayer la gubernatura de California y el mundo se volvió un talk show gigantesco. Irak, ocupado colonialmente. El genocidio que ya casi nadie llama segunda Intifada continúa. Los reality shows, despues de un año de estar hasta el carajo, comienzan a irse. El internet después del Napster se vuelve cada vez más industrial y cada vez más caro.
Tantas noches, tantos cafés y tantos programas de concurso. Brutalmente marcados por el insomnio, dos espectaculares salidos de Blade Runner le dan la bienvenida a su nueva vida. Un sí y todo estaba arreglado: ni boletos de avión, ni tárjetas de crédito, ni maletas. Un nombre obscuro y un lugar en alguna parte que podría no haber existido.
me saludaste con una sonrisa. años de no vernos, de depresiones, de cafés y de visitas al cine en viernes. no me reconociste, desde tu privilegiada pocisión en una de las paredes del metro. tu sonrisa me envolvió, recordándome que alguna vez estuve enamorado de ti... o al menos creí estarlo (y en ocasiones la diferencia no es mucha).